lunes, 16 de agosto de 2010

Tan solo un perro y lo fiel que puede llegar a ser.

Simplemente la mejor compañía que existe en el mundo, la total lealtad y fidelidad. Hablo en esta ocasión de mi primer mascota, un perro, que desde chico me acompaña y me sigue a cualquier lugar que vaya. A pesar de que a penas tiene un año y cachito, he vivido cosas muy bellas en compañía de él.  Cuando lo llevo a que le den su baño y vuelvo a casa a esperar la llamada en la cual mencionan que ya está listo, es muy extraño abrir la puerta y sentir la ausencia de aquél que te espera con ansias todos los días. Muchas veces como todo ser humano tenemos dificultades, al pasar por estas nuestro animo cambia y por tanto llegamos a demostrarlo con lagrimas, lo más sorprendente es que tengo la sensación de que mi perro entiende lo que tengo, pues se acerca sigilosamente y con lenguetazos intenta secar la humedad de mis mejillas. Creo que a pesar de tenerlo tan consentido, es un perro feliz.
Así pasen 15 años estaré con él hasta que alguno deba partir. Su nombre es Poncho (sin ofender a nadie)

Quizá la persona que lea esto y tenga una mascota, ya sea un perro, un gato o cualquier animalito, me comprenderá perfectamente. Creo que son seres vivos que merecen respeto y una vida digna de alimento, vivienda, amor, cariño, etc. En lo personal me dan tanto coraje las personas que tratan a los animales como si fueran un juguete, un objeto desechable, un objeto para abandonar en cualquier rincón sin salida.

1 comentario:

  1. Es cierto, muy bonita tu mascota jaja, yo tengo una perrita que se llama Mini y te comprendo a la perfección, el hombre ha domesticado a estos animales para su compañía y protección, como mínima paga lo menos que podemos hacer es satisfacer sus necesidades primarias, son seres vivos y se merecen una vida digna... hay que luchar por esos pequeños personajes que no se pueden defender por sí solos, ya que no hablan pero que sienten y se merecen lo mejor :)

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