viernes, 15 de julio de 2011

Giro de 360º

Me resulta curioso darme cuenta de las cosas, abrir los ojos,
yo pedía, casi rogaba una oportunidad mientras alguien más me rogaba a mi una oportunidad...
El egoísmo no es un valor, no es una reacción del "siglo XXI" que todos debamos seguir,
el amor, la valentía, la paciencia, la tolerancia, entre otros valores jamás pasarán de moda, es educación, 
son enseñanzas que traeremos por generaciones, de nosotros depende no enfriarnos.
Ser maduro es afrontar los errores y darles la cara, no salir por la salida más fácil, pues bien nos contaban de chicos aquella historia en la cual el camino más largo era el más seguro y el corto en el que algo podía salir mal.
Arriesgar lo más preciado que tenemos, no hablo de casas, coches, dinero...hablo de la vida, nuestra propia vida, es algo que puede costarnos muy caro, pues la mejor decisión la va a tomar el dueño de su propia vida, jamás le vas a importar a nadie como tu mismo para cuidar lo que te fue entregado.
Por supuesto que queda más claro que el que no se ama así mismo, no puede amar a otro ser, sea pareja, familia, padres, hijos, etc... cualquier tipo de relación.

Lo hecho, hecho está. Valentía es en lo que se trabaja y por supuesto que se puede.

sábado, 9 de julio de 2011

Extrañar y no saber qué hacer...

Extrañar es algo tan pesado, es guardar una carga sobre tus hombros que trae dolor constante a cada parte de tu ser, activar los cinco sentidos que fueron usados para hacer de las circunstancias una memoria que pasa a ser recuerdo, suelen ser videos o fotografías mentales que cobran vida continuamente y no siempre son recuerdos excelentes, muchas veces son instrumentos de tortura.
Pero entonces qué hacer con ellos, como desaparecerlos o simplemente no tomarles tanta importancia...?

Yo extraño que me escribas, extraño ser tu inspiración.
Extraño que me digas cosas bonitas, ser tu chispa en el día
los mensajes que me conquistaban y hacían de mi día...un día especial,
y qué de aquellos días en los que me pedías ser tuya y dar todo por ti,
hasta las mordidas en los labios, suaves y al mismo tiempo provocativas,
tus abrazos que demostraban no quererme soltar,
las platicas que solíamos tener de madrugada,
compartir música hasta atascarnos de videos,
decirnos cosas graciosas y al mismo tiempo cautivadoras,
dedicarnos canciones...

Veo tan lejana la estrella que antes parecía tan resplandeciente, veo que el cielo está nublado y tu mirada no está puesta en mi, te aterran las circunstancias y no has pensado que juntos podemos ser más grandes que los problemas, voltea de nuevo a verme, toma mis manos de nuevo...tengo tanto miedo de perderte.

Me pregunto en qué lugar estás, donde te encuentras disperso, a donde puedo correr por ti y traerte de vuelta, arriesgar a que me extrañes...cuando puedo acabar en el olvido y si te busco más, saldrás corriendo... Efectivamente: YA NO SÉ QUÉ HACER.

viernes, 8 de julio de 2011

Hoy no te estoy vendiendo un sueño, te estoy compartiendo mi tristeza...

Dios me ha mandado mucho...quizá algo que no puedo manejar, pero es mi alma la que está impaciente, la que manda gritos de ayuda.
Aprisionar un sentimiento, reprimir el dolor, colapsar la valentía y mirar al suelo, son comportamientos evasivos y al mismo tiempo inevitables.
Destrucción es la palabra que me llama, ojalá tuviera más fuerzas, quizá no sea tan tarde...pero sentirse muerto es signo de que todo ha acabado...esa, es la cruda verdad.
La tarde más despejada, el clima más confortable, la lluvia más fresca, el sol más acogedor, ninguno puede llegar al fondo de mi corazón para consolarlo, es una lastima que no sea fácil endurecer la nobleza, ser frío ante un dolor ajeno y propio cuando toda tu vida te has preocupado.
Pero la vida no es un dulce de cajeta que te sepa a gloria todo el tiempo, es una mezcla de todo, absolutamente todo...
Si ves a un niño pasar la calle solo, observas su vestimenta, ropa de marca, zapatos limpios, un juguete en manos de la película más cotizada del momento, celular y si no es que hasta un aparato reproductor en el bolsillo... pero al final una mirada triste, una mirada perdida y abandonada. Caminas un poco más y encuentras a otro niño que aparentemente tiene la misma edad, zapatos rotos, ropa vieja, sucia y desgarrada, con un juguete de madera dañado por el uso y casi despintado por completo, aquí la única diferencia es su mirada, no está perdida entre un materialismo infinito y un amor inalcanzable, al contrario, se le ve correr, reír, jugar...valorando la infancia en sus pequeñas posibilidades.
Entonces mi pregunta es, ¿La felicidad radica en lo que tenemos o en el como nos educaron?
¿Si somos lo que hoy somos por lo que tenemos en el interior, o por lo que tenemos en el exterior?
Así tenga la casa más grande, el jardín con alberca más hermoso, el coche con chofer que toda persona envidia, etc, etc... odiaría estár sola, con una sensación de vacío, sin el calor de un hogar. No es lo que la vida pueda darnos materialmente, es la familia, los amigos, los hermanos, los principios, los valores, las sonrisas, el apoyo en momentos díficiles.
Y es en este final que me doy cuenta que es tan díficil ser fría...